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lunes, 20 de abril de 2026

PABLO NERUDA, MARIPOSA DE OTOÑO, UN GRAN POEMA



MARIPOSA DE OTOÑO






LA mariposa volotea

y arde —con el sol— a veces.


Mancha volante y llamarada,

ahora se queda parada

sobre una hoja que la mece.


Me decían: —No tienes nada.

No estás enfermo. Te parece.


Yo tampoco decía nada.

Y pasó el tiempo de las mieses.



Hoy una mano de congoja

llena de otoño el horizonte.

Y hasta de mi alma caen hojas.


Me decían: —No tienes nada.

No estás enfermo. Te parece.


Era la hora de las espigas.

El sol, ahora,

convalece.



Todo se va en la vida, amigos.

Se va o perece.


Se va la mano que te induce.

Se va o perece.


Se va la rosa que desates.

También la boca que te bese.


El agua, la sombra y el vaso.

Se va o perece.


Pasó la hora de las espigas.

El sol, ahora, convalece.


Su lengua tibia me rodea.

También me dice: —Te parece.


La mariposa volotea,

revolotea,


y desaparece.


 














domingo, 5 de abril de 2026

PABLO NERUDA POEMA MARIPOSA DE OTOÑO,







 MARIPOSA DE OTOÑO

LA mariposa volotea
y arde —con el sol— a veces.

Mancha volante y llamarada,
ahora se queda parada
sobre una hoja que la mece.

Me decían: —No tienes nada.
No estás enfermo. Te parece.

Yo tampoco decía nada.
Y pasó el tiempo de las mieses.

Hoy una mano de congoja
llena de otoño el horizonte.
Y hasta de mi alma caen hojas.

Me decían: —No tienes nada.
No estás enfermo. Te parece.

Era la hora de las espigas.
El sol, ahora,
convalece.

Todo se va en la vida, amigos.
Se va o perece.

Se va la mano que te induce.
Se va o perece.

Se va la rosa que desates.
También la boca que te bese.

El agua, la sombra y el vaso.
Se va o perece.

Pasó la hora de las espigas.
El sol, ahora, convalece.

Su lengua tibia me rodea.
También me dice: —Te parece.

La mariposa volotea,
revolotea,
y desaparece.


 

viernes, 8 de diciembre de 2023

ODA Y GERMINACIONES III MI MUCHACHA salvaje, PABLO NERUDA

 




ODA Y GERMINACIONES

III


MI MUCHACHA salvaje, hemos tenido

que recobrar el tiempo

y marchar hacia atrás, en la distancia

de nuestras vidas, beso a beso,

recogiendo de un sitio lo que dimos

sin alegría, descubriendo en otro

el camino secreto

que iba acercando tus pies a los míos,

y así bajo mi boca

vuelves a ver la planta insatisfecha

de tu vida alargando sus raíces

Hacia mi corazón que te esperaba.

Y una a una las noches

entre nuestras ciudades separadas

se agregan a la noche que nos une.

La luz de cada día,

su llama o su reposo

nos entregan, sacándolos del tiempo,

y así se desentierra

en la sombra o la luz nuestro tesoro,

y así besan la vida nuestros besos:

todo el amor en nuestro amor se encierra:

toda la sed termina en nuestro abrazo.

Aquí estamos al fin frente a frente,

nos hemos encontrado,

No hemos perdido nada.

Nos hemos recorrido labio a labio,

hemos cambiado mil veces

entre nosotros la muerte y la vida,

todo lo que traíamos

como medallas muertas

lo echamos al fondo del mar,

todo lo que aprendimos

no nos sirvió de nada:

comenzamos de nuevo,

terminamos de nuevo

muerte y vida.

Y aquí sobrevivimos,

puros, con la pureza que nosotros creamos,

más anchos que la tierra que no pudo extraviarnos,

eternos como el fuego que arderá

cuanto dura la vida.



lunes, 25 de septiembre de 2023

YA NO SE ENCANTARAN MIS OJOS EN TUS OJOS... PABLO NERUDA



 YA NO  SE

ENCANTARAN MIS OJOS EN TUS OJOS.


Ya no se encantarán mis ojos en tus ojos,

Ya no se endulzará junto a ti mi dolor.


Pero hacia donde vaya llevaré tu mirada

y hacia donde caminos llevarás mi dolor.


Fui tuyo, fuiste mía. ¿Qué más? Juntos hicimos

un recodo en la ruta donde pasó el amor.


Fui tuyo, fuiste mía. Tu serás del que te ame,

del que corte en tu huerto lo que he sembrado yo.


Yo voy. Estoy triste: pero siempre estoy triste.

Vengo desde tus brazos. No sé hacia dónde voy.


...Desde tu corazón me dice adiós un niño.

Y yo le digo adiós.

domingo, 27 de junio de 2021

PABLO NERUDA, poema 20

 PABLO NERUDA




Poema XX.


Puedo escribir los versos más tristes esta noche.


Escribir, por ejemplo: “La noche está estrellada,

y titilan, azules, los astros, a lo lejos ”.


El viento de la noche gira en el cielo y canta.


Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Yo la quise, y a veces ella también me quiso.


En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.

La besé tantas veces bajo el cielo infinito.


Ella me quiso, a veces yo también la quería.

Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.


Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.


Oir la noche inmensa, más inmensa sin ella.

Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.


Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.

La noche está estrellada y ella no está conmigo.


Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.

Mi alma no se contenta con haberla perdido.


Como para acercarla mi mirada la busca.

Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.


La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.

Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.


Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.

Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.


De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.

Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.


Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.

Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.


Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,

mi alma no se contenta con haberla perdido.


Aunque éste sea el ultimo dolor que ella me causa,

y estos sean los últimos versos que yo le escribo.


Pablo Neruda, de Veinte poemas de amor y una canción desesperada (1924) *


En Algún Día: Pablo Neruda.

PABLO NERUDA Poema XX.

PABLO NERUDA 



Poema XX.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: “La noche está estrellada,
y titilan, azules, los astros, a lo lejos ”.
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oir la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el ultimo dolor que ella me causa,
y estos sean los últimos versos que yo le escribo.
Pablo Neruda, de Veinte poemas de amor y una canción desesperada (1924) *
En Algún Día: Pablo Neruda.

jueves, 8 de febrero de 2018

PABLO NERUDA, NOBEL DE LITERATURA *** DEMASIADOS NOMBRES ***

PABLO NERUDA,

 NOBEL DE LITERATURA

*** DEMASIADOS NOMBRES ***


Se enreda el lunes con el martes

y la semana con el año:

no se puede cortar el tiempo

con tus tijeras fatigadas,

y todos los nombres del día

los borra el agua de la noche.
Nadie puede llamarse Pedro,

ninguna es Rosa ni María,

todos somos polvo o arena,

todos somos lluvia en la lluvia.


Me han hablado de Venezuelas,

de Paraguayes y de Chiles,

no sé de lo que están hablando:


conozco la piel de la tierra


y sé que no tiene apellido.
Cuando viví con las raíces

me gustaron más que las flores,

y cuando hablé con una piedra

sonaba como una campana.

Es tan larga la primavera

que dura todo el invierno:

el tiempo perdió los zapatos:

un año tiene cuatro siglos.

Cuando duermo todas las noches,

cómo me llamo o no me llamo?

Y cuando me despierto quién soy

si no era yo cuando dormía?
Esto quiere decir que apenas

desembarcamos en la vida,

que venimos recién naciendo,

que no nos llenemos la boca

con tantos nombres inseguros,

con tantas etiquetas tristes,

con tantas letras rimbombantes,

con tanto tuyo y canto mío,

con tanta firma en los papeles.

Yo pienso confundir las cosas,

unirlas y recién nacerlas,

entreverarlas, desvestirlas,

hasta que la luz del mundo

tenga la unidad del océano,


una integridad generosa,

una fragancia crepitante.




lunes, 8 de julio de 2013

PABLO NERUDA " ERA MI CORAZON UN ALA VIVA Y TURVIA.

Era mi corazón un ala viva y turbia...
Era mi corazón un ala viva y turbia...
un ala pavorosa llena de luz y anhelo.
Era la primavera sobre los campos verdes.
Azul era la altura y era esmeralda el suelo.
Ella -la que me amaba- se murió en primavera.
Recuerdo aún sus ojos de paloma en desvelo.
Ella -la que me amaba- cerro sus ojos... tarde.
Tarde de campo, azul. Tarde de alas y vuelos.
Ella -la que me amaba- se murió en primavera...
y se llevó la primavera al cielo

viernes, 17 de mayo de 2013

ODA AL FUEGO PABLO NERUDA.


Oda Al Fuego
 
Descabellado fuego,
Enérgico,

 
Ciego y lleno de ojos,
Deslenguado,
Tardío, repentino,

 
Estrella de oro,
Ladrón de leña,
Callado bandolero,
Cocedor de cebollas,
Célebre pícaro de las chispitas,
Perro rabioso de un millón de dientes,
Óyeme,
Centro de los hogares,
Rosal incorruptible,
Destructor de las vidas,
Celeste padre del pan y del horno,
Progenitor ilustre
De ruedas y herraduras,
Polen de los metales,
Fundador del acero,
Óyeme fuego.

 
Arde tu nombre,
Da gusto
Decir fuego,
Es mejor
Que decir piedra
O harina.
Las palabras son muertas
Junto a tu rayo amarillo,
Junto a tu cola roja,
Junto a tus crines de luz amaranto,
Son frías las palabras.
Se dice fuego,
Fuego, fuego, fuego,
Y se enciende
Algo en la boca:
Es tu fruta que quema,
Es tu laurel que arde.

 
Pero solo palabra
No eres,
Aunque toda palabra
Si no tiene
Brasa
Se desprende y se cae
Del árbol del tiempo.
Tú eres
Flor,
Vuelo,
Consumación, abrazo,
Inasible sustancia,
Destrucción y violencia,
Sigilo, tempestuosa
Ala de muerte y vida,
Creación y ceniza,
Centella deslumbrante,
Espada llena de ojos,
Poderío,
Otoño, estío súbito,
Trueno seco de pólvora,
Derrumbe de los montes,
Río de humo,
Oscuridad, silencio.

 
Dónde estás, que te hiciste?
Sólo el polvo impalpable
Recuerda tus hogueras,
Y en las manos la huella
De flor o quemadura.
Al fin te encuentro
En mi papel vacío,
Y me obligo a cantarte,
Fuego,
Ahora
Frente a mí,
Tranquilo
Quédate mientras busco
La lira en los rincones,
O la cámara
Con relámpagos negros
Para fotografiarte.

 
Al fin estás
Conmigo
No para destruirme,
Ni para usarte
En encender la pipa,
Sino para tocarte,
Alisarte
La cabellera, todos
Tus hilos peligrosos,
Pulirte un poco, herirte,
Para que conmigo
Te atrevas,
Toro escarlata.
Atrévete
Quémame
Ahora,
Entra
En mi canto,
Sube
Por mis venas,
Sal
Por mi boca.

 
Ahora
Sabes
Que no puedes
Conmigo:
Yo te convierto en canto,
Yo te subo y te bajo,
Te aprisiono en mis sílabas,
Te encadeno, te pongo
Como si fueras
A silbar,
A derramarte en trinos,
Un canario enjaulado.

 
No me vengas
Con tu famosa túnica
De ave de los infiernos.
Aquí
Estás condenado
A vida y muerte.
Si me callo
Te apagas.
Si canto
Te derramas
Y me darás la luz que necesito.

 
De todos
Mis amigos,
De todos
Mis enemigos,
Eres el difícil.
Todos
Te llevan amarrado,
Demonio de bolsillo,
Huracán escondido
En cajas y decretos.
Yo no.
Yo te llevo a mi lado
Y te digo:
Es hora
De que me muestres
Lo que sabes hacer.
Ábrete, suéltate
El pelo
Enmarañado,
Sube y quema
Las alturas del cielo.

 
Muéstrame
Tu cuerpo
Verde y anaranjado,
Levanta tus banderas,
Arde
Encima del mundo
O junto a mí, sereno
Como un pobre topacio,
Mírame y duerme.
Sube las escaleras
Con tu pie numeroso.
Acéchame,
Vive,
Para dejarte escrito,
Para que cantes
Con mis palabras
A tu manera,
Ardiendo.